El poder del tiempo que puede disolver o fortalecer vínculos que empezaron siendo estrellas fugaces sobre alguna plaza, parque o playa...
La intensidad de esos momentos versus la monótona conformidad de la rutina....
¿Cual gana la batalla? Ni blanco ni negro, yo quiero colores nuevos!
Ese instante finito tan infinito, suspendido en el tiempo, en mi tiempo, en tu tiempo, en nuestros mientras tanto..
Es mejor atesorar esa magia en movimiento, en viaje o invitar a esa sensación a dormir a casa?
Con el proceso de cada uno vivido, viajado, buscado, surgen más dudas, nuevos interrogantes, caen certezas.. lo que se amarra más es la idea de que esos momentos y esas conexiones no se dan todo el tiempo..
Almacenemos, guardemos estos caramelos, esos de nuestro sabor preferido de Sugus, esos que nos recuerdan a la simpleza de alguna canción, esos de los cuales no tenemos fotos, sino polaroids mentales con aroma a palo santo y a mar!